miércoles, 11 de noviembre de 2009

Aquí estoy, sigo vivo

Voy, viviendo y disfrutando,
mando a la mierda el mañana,
al ayer, por la ventana,
hoy por hoy sigo fumando.

¿Mundo? Ni sé, ni me importa,
¿Soy malo?¿amoral, tal vez?
Bendita mi estupidez,
Que ni por dioses se corta.

Nunca, doblo las campanas,
no me arrastro, ni por Eva
la fe, para mí, una ameba,
amo el jamón, no manzanas.

¿Hay que morir? Moriremos...
Prefiero ser ¿Sólo estar?
¿Parecer? ¿Sólo soñar?
¿Hay que vivir? Viviremos...

Cuando llegue al cementerio,
no quiero llantos por mí,
porque amé, viví y sentí
todo menos cautiverio.

1 comentario:

  1. Una buena dosis de ironía, más ironía que filosofía, diría yo, en este poema quevediano.
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