miércoles, 2 de diciembre de 2009

Dragonez y mazmorraz

El viento corta unas calles medio desiertas. Los mercados, están vacíos. Las forjas, están apagadas. Los contrabandistas, los ladrones, las prostitutas…hoy, no trabajan. En el puerto, reinan las gaviotas. Su algarabía habitual ha cambiado de barrio. Porque hoy, los humanos, elfos, enanos, orcos y demás habitantes de Yarkon, rugen en el auténtico corazón de la capital, la arena de gladiadores.
La vida del decadente imperio Ágata late por la sangre que riega el coso, donde hombres y bestias rinden homenaje a su nuevo y ambicioso líder.
El clamor de cien mil gargantas alcanzan su paroxismo cuando la cabeza de un ogro rueda. Su cuerpo sin vida permanece unos instantes en pie, como si se preguntara que se le ha perdido. Su verdugo, un semielfo de melena cobriza, clava sus espadas en la arena, y con gesto altanero, saca una pequeña flauta de madera. La melodía acompasa los gritos de una multitud que reclama la presencia de su auténtico adalid.

Mientras, varios metros por debajo, ajeno al estruendo y la matanza, una poderosa sombra contempla su destino en forma de armadura. Forjada en galvorn negro, con su mágicos destellos rojizos, parece la obra de un excéntrico maestro enano, o tal vez, estar hecha a la medida de una criatura muy particular. En realidad, es ambas cosas.

A un lado, reposa Arkandiburg, el colosal tridente que creó un mito, el mito de Satán, hijo de Kazán, campeón de gladiadores.
Satán el mestizo, nacido del sorprendente amor entre un guerrero minotauro y una sacerdotisa centaura, es mucho más que la suma de una poderosa herencia.
El gladiador sostiene un yelmo que encaja a la perfección en su astada cabeza. Sin alzar la vista de sus manos, habla a la penumbra reinante.
- Bien hallado, Squee.
Una silueta verdosa que no alcanza el metro de estatura se perfila ante el tenue resplandor de las antorchas.
- Por laz barbaz, Zatan ¿Cómo me haz oído? Debo eztar haciéndome viejo…
- Eres viejo Squee…
La premisa es más que correcta. A sus casi setenta años, el goblin ha cuadruplicado la esperanza de vida de su violenta raza. La causa de tan inusual longevidad radica en su inteligencia. En todo el imperio, se cuentan con una mano quienes se pueden medir con ella, o con sus dagas…
- Aun azí…
- Tus ropas. Llevan perfume.
- Oh, ez verdad…malditaz ezpozaz…laz zacaz de laz cuevaz, laz cubrez de riquezaz y te lo devuelven ¡Obligándote a veztir zedaz y oler a elfo! Ya no zé ni que zoy…Por laz barbaz, Zatán y ezo que niziquiera existe en mi idioma la palabra “achaquez”, o “calzonazoz”…
- Bueno, lo suplís con catorce formas para definir “asesinato”…
- ¡Ja! Ezo loz incultoz. Yo conozco zezenta y ziete.
Las sonrisas de vieja camaradería abren paso a un gesto mas serio.
- ¿Qué haces aquí?
- Zaber por que diabloz no te haz marchado ya
- No pienso huir. Éste es mi sitio.
- El joven emperador te odia. Ez razizta, megalómano y cruel. No ez como zu padre.
- No le temo ni a él, ni a sus gigantes.
- No ez el camino del colizeo el que te azuzta.
- ¿Qué quieres decir?
- Lo que te da miedo ez vivir, tu propia vida. Zalir de ezta cárcel de arena y zangre que haz creado para dezahogar tu furia. Una furia hecha de haztío y dezezperación.
- ¿Y qué me puede ofrecer el mundo, eh?…está plagado de estúpidos ignorantes que no ven más allá del arado que les precede. Mírame a los ojos dime que no es verdad ¡Mírame!
- Lo ziento amigo, no traje la ezcalera.
- ¡Hablo en serio!
- ¿Y qué ezperaz? Erez un maldito caballo, con torzo humano, cabeza de minotauro y cazi cuatro metroz de altura…no pretenderáz que laz niñaz te traigan florez y loz niñoz se zuban a tu lomo y te digan: “¡Arre caballito con cuernoz!…”
- Prefiero sus aplausos a que huyan de mí.
- ¿Y zi noz vamoz? Ahora mizmo. De aventuraz, como en loz viejoz tiempoz…
- ¿Aventuras?
- Cazar dragonez, zaquear temploz… lo de ziempre.
- ¿Tú y yo?
- En realidad, “orejitaz” y el condenado bardo noz ezperan fuera…
- Cómo te odio Squee…
- No ezperaba menoz, amigo, no ezperaba menoz…

El fulgor vespertino de dos soles gemelos cubre el valle cuando los dos amigos coronan la colina que domina la ciudad. Abre la marcha el goblin que va dando rienda suelta a la fogosidad de su jabalí de guerra. Para Satán, galopar es algo más que una catarsis.
En un recodo del camino, esperan dos jinetes.
El más alto, es el conocido semielfo de cabellos rojizos. Viste una armadura de cuero con edad suficiente para haber visto caer varias civilizaciones y una capa que cambia de color a cada golpe de vista. Monta un nervioso alazán negro donde trasporta un arco y un carcaj, en apariencia vacío.
Su compañera, de ojos ambarinos y piel olivácea, es una elfa oscura. Su vestido blanco, a juego con su cabello, la distingue como sacerdotisa de Damalis, diosa de la magia. Porta como única arma, un báculo de ébano y marfil rematado por una esmeralda del tamaño de un puño. Su cabalgadura no desdice ni un ápice su poder. Es un majestuoso grifo.
- ¿Aún montas cerdos Squee? Creía que tuz “ezpozaz” te lo habían prohibido…
- Muy graciozo Eiran, muy graciozo, pero que zepaz que el gran Gork IV ez un mágnífico ejemplar digno de una cazta de…
- No estamos aquí para debatir sobre genealogías porcinas. Vámonos ya, odio volar de noche.
Resulta difícil de creer como una voz tan dulce puede ser a la vez ser tan peligrosa.
Las miradas se centran en Satán, el gladiador busca respuestas en las estrellas que oculta el ocaso.
- Al norte, a las montañas. Hay un viejo enano al que quisiera saludar, además, necesito herraduras nuevas…
- ¿Maimyr? Con zuz experimentoz y zu incontinencia verbal…por laz barbaz, Zatán, hubiera preferido dragonez…
Satán sonríe, ya están en marcha.
- Dime Squee…¿Crees que ese niñato engreído nos perseguirá?
Un brillo dorado irrumpe en la conversación.
- Oh zí, ezo ezpero. Zi no, no zé cómo vamoz a devolverle zu corona…

5 comentarios:

  1. Pues a ver! Tranqui tio, los voy leyendo, pero ya sabes lo que me cuesta ponerme a escribir (preferiría decirtelo a la cara con unas cañas por medio la verdad, pero puesto que estás en otro huso horario...).
    A mi el primero me ha gustado como relato literario, la verdad es que me habría creido si dijeras que era parte de un libro. No te diré si sería un libro bueno o malo para que no te lo creas demasiado ;), pero como te han dicho por ahí, sigue trabajando ese estilo, jeje.
    En cuanto al segundo, me recuerda demasiado a cosas que ya te he oido. Como relato no me gusta tanto como el primero, pero me ha dado muchas ganas de echar una partidita, jeje. Eso sí, el final me ha hecho gracia :)

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  2. Esos tintes prattchetianos te transportan a un mundo muy especial, único. No al Mundo Disco, ni siquiera a la Judea de La Vida de Brian (Ziete zediciozoz zaduzeoz...)sino a uno desconocido, especial, donde los héroes pueden no parecerlo.
    Me ha encantado, me ha despertado la imaginación, me ha hecho sonreir y me ha recordado que tengo que ponerme a escribir ¡ya!
    Una gozada

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  3. Por cierto, tengo un relatito con dos soles!!!!
    Lo mismo lo desempolvo y lo publico en La esfera cultural.
    Ya te diré

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  4. ¡Me ha encantado también! Ha provocado que emerjan recuerdos que había guardado durante muchos años, maltratados y ocultos en no sé qué profundidades.
    Se nota, y mucho, el bagaje de lo que has leído.
    ¡Un abrazo!
    PD: Espero por más :-)

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  5. mako¡¡¡ lo q me pude reir cuando m lo leiste xd.... me ha encantado ia lo sabes;p espero que me dediques alguna de tus poesias... jeje y a ver si te gustan mis relatos.....y.....VIVA NIGHTWISH....XD

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