domingo, 31 de mayo de 2009

Osca

Recuerda un segundo, cuando te fuiste,
al norte, con el norte abandonado,
recuerda un segundo, como mentiste,
trilero, que hasta tu sangre vendiste,
Por impulso carnal y descarnado.

Descarnado, en un corazón cobarde,
por falacias, ficciones, semejanzas,
traidor arte del que hiciste alarde,
quisiste cambiar, pero se hizo tarde,
ya no queda tiempo para esperanzas.

Esperanzas que buscan ilusiones,
entre barro, sufrimiento y desdichas,
como un rey de ajedrez que entre visiones,
de un tablero vacío de emociones,
queda sólo, derrotado y sin fichas.

Fichas que aviven fuego del olvido,
al cielo grito ¡Qué hoy ardan con gana!
Y en esas ascuas de un ayer perdido,
renazca un fénix y traiga sentido,
al infierno que llegará mañana.

Mañana veré, por fin, que sucede,
no pido disculpas, menos permiso,
espero que de mi reflexión quede,
ríe, pues no por más llorar, se puede,
cambiar, lo que el tiempo, ni oyó, ni quiso.

sábado, 30 de mayo de 2009

No soy

Ni mota de Shakespeare, ni de Quevedo,

ni ápice de Lorca, ni de Neruda,

ni sombra de Larra, ni de Cernuda,

¿Del gran Lope? Ni la uña de su dedo.


Que no soy Machado, no tengo duda,

de los versos de Borges, ni un remedo,

de pensar en Dante, ya me entra miedo,

¿Acercarme a Bécquer? Ni con ayuda.


No sé que soy, ya lo dirá el futuro,

no quiero predecir, ni pongo metas,

cuando te digo ésto no soy perjuro.


Negra musa que a mi inspiración retas,

lo único que te doy, lo que es seguro,

pedacitos de mi alma en mis recetas.