De Custer, de su caballo,
de perezoso sin sueño,
de mancha de carmín sin dueño,
¿de blanco? aquel tres de mayo.
De un amante de Julieta,
Penélope o Lady Di,
sicario de O'Ren Ishii,
¿de niño? sin su galleta.
Del Titanic, de su banda,
Hindenburg y Apolo Uno,
de Niebla del Unamuno,
¿Harry Potter? Sin bufanda.
Portero suplente, en Malta,
amante en Teruel y Pompeya,
de ese tal Pepe botella,
¿Del Challenger? El que salta.
Del que sobra en la patera,
De almacenado en los Arias,
De los celos por becarias,
¿De torero? Chuck no quiera.
Ésto no hay sastre que apañe,
sólo queda por decir,
del nacido pa’ sufrir,
que la fuerza me acompañe...
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jejeje... Que el sentido del humor no falte: con tus versos me has hecho sonreír.
ResponderEliminarTiene la cadencia y la ironía de Sabina.
ResponderEliminar¿Es algo buscado?
Ni sí, ni no, sino todo lo contrario...
ResponderEliminarSabina es influencia e inspiración pero no oso acercarme al genio de Úbeda.
Buscado como tal, no es.