¿Dónde fueron los Abriles,
que despertaron el sueño,
que jugaba a ser Aquiles,
entre delirios febriles,
de mi corazón sin dueño?
¿Dónde huyeron las Razones,
que dibujaron mi mente,
entre besos y dragones,
quedando, sólo jirones,
sólo pan, sólo excipiente?
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Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEcho de menos tu poesía.
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